Invertir en formación es un gasto hasta que demostramos lo contrario




Cuando nos sentamos a conversar con muchos de ustedes, nuestros clientes, siempre salen a flote las dudas acerca de cómo sustentar la inversión que se realiza en los procesos y estrategias de aprendizaje organizacional. Recientemente, en un evento dirigido para CLO (Chief Learning Officer) de Latinoamérica, acompañado por Rodrigo Lara Fernández (experto latinoamericano en el tema) pudimos adquirir información que nos podría ayudar a lograr ese cambio de chip en las organizaciones, es decir, que la formación deje de ser un gasto para ser una inversión.

  • Durante el 2020, a raíz de la pandemia, se produjo una recesión económica, cuya recuperación se espera recién para el 2021-2022.

  • Gracias a esta recesión, en muchas organizaciones a nivel global se generó una reducción de algunos presupuestos.

  • Los programas de formación y desarrollo del talento usualmente son los primeros afectados por esta reducción presupuestal ya que son vistos como un gasto y no como una inversión.

Ahora, ¿Cómo podemos sustentar la inversión en el talento humano desde una mirada financiera?


Contablemente, los directivos de las organizaciones ven la formación como un gasto, así que solo podríamos considerarlo como una inversión si logramos evidenciar que producen un activo o mejoran los procesos que sí ocasionan ingresos, es decir, si demostramos que dichas estrategias y acciones de formación nos generan unos beneficios a largo plazo a través del mejoramiento de los procesos operativos y estratégicos de la compañía.


La formación es fundamental para mejorar y movilizar las estrategias organizacionales, por eso es ideal que como CLO (Chief Learning Officer), a través de datos y evidencias que surgen de la medición de resultados y procesos, posicionamos toda acción que planeemos y ejecutemos como una inversión en las personas que gracias a la adquisición de conocimiento mejorarán sus acciones y compromiso con la compañía, para así, generar un ROI cada vez más positivo para la organización.


¡En síntesis! Sí, es un gasto pero hasta que nosotros demostremos lo contrario.


Este es un reto constante para los líderes de formación y por el entorno en el que vivimos actualmente, cada vez se vuelve más difícil. Yo desde Koideas los quiero invitar para que sin miedo y sin pena nos pregunten sobre el tema, sobre casos de éxito o posibles estrategias encaminadas a generar dicho posicionamiento estratégico en sus organizaciones. Aquí el equipo Koideas está para ayudarlos a transformar el conocimiento en aprendizaje y convertirlo en un pilar estratégico de las organizaciones.


Te dijo mis datos para que conversemos y encontremos cómo el Equipo Koideas te puede apoyar a través de la consultoría.


Jose Soto Gerente comercial Koideas