¿Desarrollar el hábito de aprendizaje, es tan simple como parece?



¿Hábitos? Sí, hábitos; con esta conversación comenzaremos el 2021, pues cada que “pasamos la página” del año viejo a la del nuevo, se crea esta atmósfera de reinicio y de creación de nuevos horizontes a través de nuevos sueños, objetivos y propósitos, los cuales, para su cumplimiento necesitan de la adquisición de nuevos hábitos o el mejoramiento de lo ya existentes.


Un hábito es una acción que se repite regularmente hasta convertirse en una costumbre para quien lo ejecuta; pueden ser positivos como hacer ejercicio o, también, negativos como la mala alimentación; cada uno construye la globalidad de la vida del individuo y puede influenciar los resultados tanto individuales como grupales (en el caso de comunidades o empresas) en distintos ámbitos.


Este tema parece ser muy simple y podríamos creer que para construirlos o cambiar hábitos, solo debemos tomar la decisión de hacerlo y ejecutarlo, pero, si bien es parte importante, no es la totalidad del proceso. La generación de hábitos cuenta con múltiples estudios que hallan su fundamento teórico en el análisis del comportamiento del ser humano, los cuales involucran la conducta de neurotransmisores como la dopamina o la percepción sensorial de las personas y cómo esta influye en sus acciones. (Vieron, es un tema más denso y muy interesante)


Los hábitos de las personas son un insumo importante para estrategias de marketing o para la generación de nuevos productos y, para el mejoramiento de diversos procesos culturales, económicos, industriales y empresariales, en los cuales, obviamente, está el aprendizaje.


El aprendizaje es algo que nosotros, El Equipo Koideas, intentamos redescubrir y replantear todo el tiempo, pues tenemos bastante soporte teórico y metodológico, pero es válido plantearse nuevos enfoques, por eso nos parece pertinente hablar de los hábitos porque aprender también es un hábito, y como tal, lo necesitamos desarrollar para llegar al éxito de las estrategias y modelos de aprendizaje.


¿Cómo desarrollar el hábito de aprendizaje?


En nuestro perfil de Instagram, les recomendamos un libro que nos puede ayudar a definir estrategias para mejorar el hábito de aprendizaje, tanto a nivel personal (autoaprendizaje) como a nivel empresarial (cultura de aprendizaje): Hábitos Atómicos, de James Clear, es un libro que aborda la temática a partir de los hábitos pequeños, cómo los podemos cultivar y propiciar para que generen un impacto positivo mucho más grande. El autor propone 4 leyes para construir hábitos que nosotros relacionamos con el aprendizaje.


Primera ley: Hacerlo obvio

Nuestro cerebro, usualmente, busca atajos y toma decisiones ante estímulos que parecen obvios o encuentra “a la mano”, por eso la clave para iniciar es crear el ambiente apropiado para que leer el libro, ver el video o realizar la ruta de aprendizaje parezca la opción más obvia. Para esto podríamos incluir estrategias presenciales en los escritorios o el diseño de experiencia de usuario (UX) en la virtualidad y buscar estrategias que le indiquen al cerebro “¡Ey!, es por aquí”


Segunda ley: Hacerlo atractivo

Aquí es donde la dopamina juega un papel importante, pues nuestro cerebro busca siempre estímulos que le generen emociones, que le produzcan placer. Aquí el reto es volver el aprendizaje atractivo, ya sea a través de la experiencia o de los beneficios después de realizar la tarea. Solo tengamos en cuenta que la dopamina no solo se produce cuando experimentamos el placer, también cuando lo anticipamos.


Tercera ley: Hacerlo sencillo

Preferimos lo que nos demanda el menor esfuerzo posible; la clave es buscar estrategias que reduzcan la tensión que pueden generar los procesos de aprendizaje. Por ejemplo: “no tengo tiempo para aprender algo porque trabajo todo el día y al final termino muy cansado”, cuál podría ser la solución, utilizar o buscar un recurso de aprendizaje que te permita hacer una pausa activa de 5 minutos diarios, y así, despejar la mente y aprender al mismo tiempo.


Cuarta ley: Hacerlo satisfactorio

Siempre buscamos recompensa para nuestras acciones, y las valoramos más en el presente que en el futuro (porque las queremos ya), la cuestión es que muchas de esas recompensas no son obtenidas de inmediato, por eso, para el aprendizaje el reto está en generar una serie de micro-recompensas a través de metodologías como la Gamificación para generar recompensas que desembocará en una mayor.


Aquí te dejamos un resumen:


Teniendo estas leyes en cuenta podremos crear estrategias muy efectivas para los retos de formación que tengamos y crear unos hábitos, sean propios o de nuestros colaboradores, que propicien la cultura de aprendizaje que necesitamos para tener éxito con nuestros modelos de aprendizaje.


Si quieres saber más o necesitas ayuda para generar estas estrategias, comunícate con nosotros a través del correo experiencia@koideas.com



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