Acciones de cambio para proteger el recurso natural más amenazado



La sostenibilidad ambiental es uno de esos temas que toda organización debe tener en cuenta para su operación y claro, para su formación. Por eso, previo al Día Mundial del Agua (22 de marzo de 2021) queremos compartirles este artículo que escribió Irene Escobar de Moksa sobre la importancia de formar a los colaboradores en las organizaciones sobre el cuidado de los recursos hídrico.

La influencia, participación y diálogo en el aprendizaje organizacional son claves. Si bien debemos conocer el contexto y lo que se quiere lograr, factores como la influencia de los líderes, una gestión basada en la comunicación efectiva y el diálogo continuo ayudarán a tener éxito. Sobre todo, si hablamos de buenas prácticas para proteger el agua, un recurso que es de interés colectivo en nuestras organizaciones y hogares.


Cuando planificamos este tipo de procesos debemos conocer a quiénes va dirigido y es ideal contar con un público dispuesto a aprender. Finalmente, es adecuado tener un análisis para conocer los resultados o verificar que cumplimos con el objetivo propuesto.

Este aprendizaje se convertirá idealmente en un pilar importante en la cultura de la organización. Y cuando hablamos de las acciones de cambio para proteger el recurso más amenazado todos los puntos son importantísimos, pero éste último es el más esperado.

Aprender muchas veces implica cambiar el modo de hacer las cosas y estamos acostumbrados a dar por sentado que siempre tendremos agua a disposición, por lo tanto, solemos hacer un uso indiscriminado; creemos que es un recurso inagotable y se nos hace difícil cuidar algo que no conocemos. Pero el agua es un recurso natural que puede agotarse.

  • La contaminación por aguas residuales no tratadas que son producto de las diferentes actividades económicas y domésticas.

  • El cambio climático trae consigo cambios hidrológicos fuertes como las sequías, lo que no permite en la mayoría de los casos la recarga de los cuerpos de agua y significa escases para el consumo humano, la agricultura y la industria en general.

  • El uso indiscriminado del agua desde las grandes industrias hasta nuestros propios hogares.

Todas estas son causas que pueden generar escases de agua en el mundo y pueden limitar el acceso al recurso.

Además, desconocemos que muchas otras prácticas que parecen aisladas pueden también contaminar las fuentes de agua, como los son los residuos. No consideramos la degradación ambiental de elementos como el plástico, nylon, aluminio, papel o residuos electrónicos que cada vez son más. Por habitante, podemos generar 1 kg de residuos al día, muchos de estos ni siquiera son dispuestos de manera correcta; un mayor porcentaje va a rellenos sanitarios (56%) y el resto a botaderos a cielo abierto (33%). (ONU - Medellín cómo vamos)

Dentro de las buenas prácticas tanto en nuestras organizaciones como en nuestros hogares, la conservación y el cuidado del agua debe ser una de las fundamentales. A partir del aprendizaje y de las buenas prácticas podemos generar una cultura, algo que se inserte en nuestro ADN como organización y sociedad, que nos permita el uso óptimo y previsión de un futuro sano.

Pero ¿yo como individuo qué puedo hacer? Las pequeñas acciones individuales pueden lograr grandes cambios si muchos nos unimos a hacer lo correcto, podemos convertir nuestras organizaciones y nuestros hogares en núcleos sostenibles:

  1. Acciones simples desde la individualidad:

Cuando hacemos, cuando vamos a la acción, se logra un aprendizaje con recordación. Las pequeñas acciones individuales van a permitirnos aprender a gestionar el agua de forma adecuada. De poco nos sirve solo conocer cómo se recicla o cómo se puede ahorrar agua, si no lo llevamos a la acción.

  1. Enseñar a otros y llamar a la acción:

Cuando sostenemos discusiones y conversaciones hay una participación activa. De esta manera se puede enseñar o explicar a otros, allí se refuerza nuestro aprendizaje y a la vez los invitamos a sumarse a acciones más sostenibles.

  1. Reúso de aguas:

Desde las organizaciones o desde nuestros hogares podemos reusar aquellas aguas que no están muy contaminadas para acciones que no requieren agua potable. Si reúso el agua del ciclo de la lavadora para lavar el patio, estoy reduciendo el gasto de agua potable y la estoy reusando para acciones compatibles.

  1. Aprovechamiento de agua lluvia:

Existe un grifo en el cielo que desaprovechamos, toda el agua que nos brinda ese grifo es desechada y direccionada a alcantarillados cuando puede ser aprovechada. Si bien sin un tratamiento previo no puede ser usada para consumo humano, sí la podemos usar para trapear o lavar los pisos en casa; hasta para descarga de inodoros en nuestras organizaciones, acciones que definitivamente no requieren el uso de agua potable.

Empecemos por aplicar todo aquello que nos han enseñado, para que a partir de la práctica el aprendizaje tenga recordación y se convierta en un hábito para cada uno de nosotros. Las buenas prácticas empiezan de forma individual, pero pueden comportarse como una bola de nieve, logrando así que podamos transformar nuestros hogares y organizaciones en núcleos de sostenibilidad que impacten en nuestros territorios.


Desde Moksa Ingeniería Verde trabajamos en pro de la sostenibilidad del recurso hídrico, diseñamos e instalamos plantas de tratamiento de agua residual, adecuamos sistemas para el reúso de agua, instalamos plantas de aprovechamiento de agua lluvia y desde la Escuela del agua estamos convencidos de la importancia de la educación ambiental como un pilar fundamental para construir un territorio sostenible.

¿Quieres saber más sobre nuestra invitada del Blog?


Soy Irene Escobar, coordinadora técnica y administrativa de Moksa. Actualmente soy la encargada de la Escuela del agua, un tema que me apasiona muchísimo.


Psicóloga de formación, actual estudiante de Ecología y una absoluta convencida del poder de la educación ambiental. Mi quehacer es un maravilloso equilibrio entre los animales y el medio ambiente.


Moksa Ingeniería Verde es una empresa de expertos en uso eficiente del agua y el tratamiento de aguas residuales, que ayuda a las organizaciones a generar procesos más limpios y eficientes, a través del diseño e implementación de soluciones integrales de ingeniería con un sello de sostenibilidad y pertinencia al contexto de cada organización.

Con la intención de abordar el tema del agua de manera integral nació la Escuela del agua, donde concebimos la educación ambiental como un pilar fundamental para el desarrollo sostenible.


De esta manera, Moksa es una empresa que lleva en su corazón el agua y emplea todas las herramientas a su alcance para optimizar y proteger este recurso.